Una leonesa, inventora del primer lector digital del mundo

Hablamos de Ángela Ruiz Robles, más conocida como doña Angelita. Nacida en León en 1895, y afincada en El Ferrol, Ángela era una maestra de profesión, pero consiguió la proeza, en una época donde las mujeres estaban totalmente relegadas de los mundos empresarial y tecnológico, de aunar su vocación de enseñante con sus dotes como emprendedora e inventora.

Y es que la inteligencia de esta mujer y su frenética actividad eran algo poco común. Doña Angelita fue autora de dieciséis obras sobre gramática, taquigrafía y ortografía, inventora de un nuevo método taquigráfico, multipremiada y reconocida con la distinción de Alfonso X el Sabio, la medalla de oro de la Exposición Nacional de Inventores españoles, la medalla de plata en la Exposición Internacional de Inventos de Bruselas, amén de diversos premios por sus inventos más destacados, los libros mecánicos y la enciclopedia mecánica.

De esta última se conserva un prototipo en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de A Coruña.

La enciclopedia mecánica

Hay que remontarse hasta el año 1949 para dar con la pista de este, para la época, original y sorprendente invento. Sobre doña Angelita, espíritu inquieto intelectualmente, planeaba la sombra de un método de enseñanza anquilosado, ineficaz y pesado, como era el basado en la memorización repetitiva. Angelita deseaba facilitar el aprendizaje a sus alumnos, romper con la enseñanza tradicional y encontrar nuevos métodos que motivasen y obligasen a los niños a participar y a razonar. Tan al extremo llevó su razonamiento, que empezó por deshechar la herramienta básica del aprendizaje de la época: los libros.

ángela ruiz y la enciclopedia mecánica

La inventora con el primer lector mecánico del mundo

Así, ni corta ni perezosa se lanzó a diseñar un libro mecánico, que ella denominaba como ideovisual, didáctico e interactivo. Y hay que recordar que estamos en una época en la que estas palabras sonaban a marciano a oídos de una inmensa mayoría de la población.

Este libro ya contaba con hipertextos, o textos que relacionaban ideas. También disponía de pulsadores, luces, lentes  y bobinas, que proporcionaban luz, sonido y capacitaban al invento para escribir.

El invento contó con dos patentes diferentes, la primera data de 1949 y es lógicamente el modelo más primitivo. Posteriormente, en 1962, doña Angelita patentaría un modelo mejorado.

En su época despertó gran expectación y son innumerables los documentos sonoros, periodísticos y documentales que se conservan. Así mismo, permanecen intactos la mayor parte de los planos, bocetos, manuscritos, fotografías y el boceto del primer prototipo, que nunca llegó a construirse.

En el año 2o13, el Ministerio de Economía y Competitividad publicó una monografía titulada “Ángela Ruiz Robles y la invención del libro mecánico”, que recoge un conjunto de estudios y artículos sobre esta profesora que supo ser una adelantada a su tiempo.

Os dejo con un reportaje de RTVE, que como la pagamos entre todos, justo es que compartamos los frutos de nuestros impuestos: