Análisis Papyre 630

Ergonomía

El modelo de prueba es de un gris claro (mala cosa para las marcas de huellas de los dedos, se notan bastante), la carcasa, de plástico con los bordes redondeados. La sensación al tacto es buena, así como la ergonomía, el agarre es cómodo.

011-papyre-630

 

Al tratarse de un modelo con pantalla táctil, los botones se han reducido al mínimo, limitándose, en la parte delantera de la carcasa, a los botones de paso de página adelante-atrás a izquierda y a derecha, lo cual lo hace idóneo tanto para diestros como para zurdos y un pequeño botón encima destinado a refrescar la página.

012-papyre-630

 

En la parte inferior, encontramos el botón de encendido/apagado con su correspondiente led, un agujero que presumo esconde el botón de reset del aparato y a su lado el puerto micro-USB a través del cual conectar el lector a un pc para el trasvase de archivos o para la carga de la batería. Por último, un puerto para tarjeta micro-SD.

013-papyre-630

 

Como puede apreciarse, se premia el minimalismo y se dispone de los botones imprescindibles. El tacto de los botones es bueno y responden bien. También su colocación en la carcasa, bastante clásica, los hace accesibles y cómodos de utilizar. Quizá los botones laterales pequen de ser algo pequeños, pero es un detalle menor. Al sobresalir de la carcasa, pueden accionarse al tacto aunque estemos a oscuras y no podamos verlos.