Amazon, en el punto de mira de la UE por restringir la competencia de los libros electrónicos

El gigante norteamericano se encuentra bajo la lupa de Bruselas debido a algunas de las cláusulas que esta empresa impone a los autores que desean publicar en su plataforma. Y es que, al parecer, podrían estar vulnerando la normativa europea en este terreno.

Ha sido la Comisión Europea quien hoy mismo ha anunciado que ha puesto en marcha una investigación formal sobre Amazon por prácticas contra la libre competencia en el terreno de los libros electrónicos, ya que sus contratos le garantizan cierto monopolio sobre algunas obras y perjudican a los consumidores.

Los puntos ahora cuestionados hacen referencia a la obligación que tienen los editores de informar a Amazon cuando ofrecen mejores condiciones a la competencia y a otorgarles esas mismas condiciones.

La Unión Europea sospecha que este tipo de cláusulas impiden la competencia equitativa y que podrían dar lugar a una situación de disminución de la competencia entre distribuidores de ebooks, lo que a su vez redundaría en una menor oferta para los consumidores.

Según ha declarado Margrethe Vestager, comisaria de la Competencia, “Es mi deber vigilar que los acuerdos concluidos por Amazon con las casas de edición no perjudiquen a los consumidores, al impedir a otros distribuidores de libros electrónicos innovar y ejercer una competencia eficaz frente a Amazon. Nuestra investigación mostrará si nuestros temores están fundados”

Esta investigación comenzará allí donde Amazon tiene la mayor parte de su negocio en Europa: Alemania y Reino Unido. En la actualidad esta empresa es el mayor distribuidor de libros electrónicos de toda Europa.

Antecedentes

En diciembre de 2011 Bruselas ya investigó a Apple y otros editores internacionales, Penguin Random House, Hachette Livres, Simon & Schuster, HarperCollins y Georg von Holtzbrink. Ante ese expediente abierto, dichas empresas cambiaron sus políticas, por lo que la comisión cerró el expediente sin llegar a ninguna sanción.

En caso de llegar a producirse ésta, la multa podría alcanzar cifras multimillonarias.

Así mismo, Amazon ha estado recientemente en el ojo del huracán por su utilización de paraísos fiscales como Luxemburgo e Irlanda para tributar cantidades irrisorias en territorio europeo.